Las declaraciones que se han venido produciendo estos días en torno a si se paraliza o se aplica la mal llamada Ley de Calidad de la Educación, son una muestra palpable del nulo grado de consenso que se alcanzó con la citada Ley.

(Publicado en el País, junio de 2004)
Las declaraciones que se han venido produciendo estos días en torno a si se paraliza o se aplica la mal llamada Ley de Calidad de la Educación, son una muestra palpable del nulo grado de consenso que se alcanzó con la citada Ley. Por un lado, inmediatamente después de las elecciones, se producen una serie de declaraciones por parte de las Consellerias de Educación de Cataluña, del País Vasco y de Canarias anunciando que no iban a aplicar la LOCE el próximo curso, cuando ninguna de todas ellas tiene competencias para tomar esa decisión y, por otro lado, las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP le reclamaban al PSOE, antes de que tomara posesión el nuevo gobierno, que pusiera orden, que les comunicara que respetaran las normas vigentes y que esas decisiones sólo las puede tomar el Gobierno de España.

Pues bien, ahora, cuando el nuevo presidente del gobierno anuncia en su discurso de investidura que adoptará las medidas legales necesarias para paralizar la aplicación de la LOCE, esas mismas Comunidades gobernadas por el PP se reúnen para anunciar que sus autonomías desarrollarán y cumplirán la ley de calidad vigente hasta que no exista otra legislación con el mismo rango. Es decir, unos días después, ya no es el gobierno de España el que tiene que tomar las decisiones sobre el calendario de aplicación de la LOCE, sino que es el PP el que decide las leyes que se aplican o dejan de aplicar en las comunidades autónomas que gobiernan. La única decisión, hecha pública de la citada reunión, que comparto plenamente, es la solicitud de la convocatoria urgente de la Conferencia Sectorial de Educación.

González Pons, como conseller de educación, nos ha brindado una serie de declaraciones sobre estos temas que no tienen desperdicio. Inmediatamente después de las elecciones anunció que se seguiría aplicando la LOCE en la Comunidad Valenciana, ya que el nuevo gobierno necesitaría, al menos, dos años para elaborar una nueva Ley. Habría que recordarle que el gobierno del PP presentó un documento de bases de la Ley de Calidad en marzo de 2003, un texto articulado en el verano y se aprobó en navidad. Es decir, en nueve meses cambió, más bien embarulló, toda la normativa básica de educación vigente.

Durante el curso 2003-04, sólo se ha aplicado la nueva normativa de evaluación y promoción del alumnado, que en el caso de la Comunidad Valenciana se reguló mediante una orden publicada en noviembre de 2003, dos meses después de haber empezado el curso. En esa Orden, hemos podido comprobar en qué ha quedado su gran campaña publicitaria en torno a la repetición de curso. Se podrán repetir las mismas veces que en la actualidad, dos, pero la gran revolución es que una de esas dos veces podrá ser al terminar 1º de Secundaria Obligatoria. Me parece muy bien que se pueda repetir 1º de ESO, lo que ya no me parecen tan bien son las falsedades dichas durante la campaña mediática para justificar una medida tan revolucionaria y novedosa. Lo que sí me parece muy grave, es que en la misma Orden se supriman los programas de diversificación curricular a pesar del indudable éxito, reconocido por todos los sectores de la comunidad educativa, que han tenido estos programas en la Comunidad Valenciana.

El Sr González Pons, ha hecho caso omiso del éxito de estos programas, del importantísimo número de alumnos y alumnas que han obtenido el título de graduado gracias a su existencia, muchos de los cuales han continuado estudios de formación profesional, de bachillerato e incluso estudios universitarios superiores. Pues bien, a pesar de todo ello, ha utilizado la autonomía que ahora reclama, ha utilizado sus competencias en estos temas, para copiar la normativa publicada por el Ministerio de Educación para Ceuta y Melilla y suprimirlos.

Ahora anuncia que va a publicar la nueva normativa para que los directores de los centros dejen de ser elegidos por el consejo escolar y pasen a ser designados por la Administración y que también va a publicar los nuevos currículos de las diferentes etapas educativas, aunque sabe que no se van a llegar a aplicar.

En marzo de 2002, con la excusa de mejorar la enseñanza de las humanidades, publicaron un nuevo decreto de currículo de todas las materias de la Educación Secundaria, que se han aplicado durante dos cursos, y ahora pretende publicar unos nuevos que no se van a aplicar. ¿Es ésta su forma de servir a los intereses de los valencianos?, ¿es ésta su forma de no crear confusión a los alumnos y sus familias?

Toda la normativa esencial publicada por el Ministerio de Educación es de aplicación para el curso 2004-05 y requiere, además, la publicación de su desarrollo por parte de las administraciones educativas de las CCAA. Las CCAA no lo han hecho todavía y en estos momentos considero que la actitud más responsable es mantener una reunión urgente de la Conferencia Sectorial de Educación con el nuevo equipo del ministerio de educación, cuando se constituya, y tras conocer y debatir los cambios que se van a introducir en el calendario de aplicación de la LOCE, adoptar las medidas necesarias en la Comunidad Valenciana para no crear confusión al alumnado, a sus familias y al profesorado.

A partir de ahí, habrá que hacer lo que el gobierno del PP se ha negado a hacer. Realizar un análisis sereno, con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa, de todos los grupos parlamentarios y de todas las CCAA, de los principales problemas del sistema educativo y llegar al máximo consenso posible sobre las medidas necesarias para resolverlos. Estas medidas deben ir acompañadas de la financiación necesaria para que se puedan aplicar en todas las CCAA y, por último, establecer una nueva normativa con el máximo consenso posible, consenso que permita garantizar que los cambios en la estructura del sistema educativo no estén al albur de los resultados electorales.

Sr Conseller, si de verdad no quiere provocar confusión entre todos los sectores de la comunidad educativa, no publique nuevas normas que no se van a aplicar. Si de verdad le preocupa incrementar el número de alumnos que obtienen el título de graduado en secundaria, y, por tanto, reducir el fracaso escolar, no suprima para el curso próximo los programas de diversificación curricular. Si de verdad quiere garantizar una educación de calidad para todas y para todos, incremente los gastos de funcionamiento de los centros, para que no tengan que declararse en suspensión de pagos. Si de verdad no quiere que la escuela pública se convierta en subsidiaria de la privada, y dirigida sólo a los sectores más desfavorecidos de la población, publique la normativa necesaria para que el alumnado con dificultades, incluidos los inmigrantes que requieran una especial atención, se escolarice equitativamente entre los centros públicos y los concertados. Hacer o no hacer estas cosas, es lo que demuestra su grado de responsabilidad o de irresponsabilidad en educación.

Miguel Soler
Secretario de Educación del PSPV-PSOE

Miguel Soler
Secretario de Educación del PSPV-PSOE

Según los datos facilitados por la Conselleria de Educación, en este curso hay matriculados 56.289 alumnos inmigrantes en la Comunidad Valenciana. Esta cifra, que se ha multiplicado por 10 en los últimos 7 años, no ha ido acompañada del necesario incremento de recursos a los centros en los que están escolarizados.

(Publicado en el Levante, 15 septiembre 2004)

Según los datos facilitados por la Conselleria de Educación, en este curso hay matriculados 56.289 alumnos inmigrantes en la Comunidad Valenciana. Esta cifra, que se ha multiplicado por 10 en los últimos 7 años, no ha ido acompañada del necesario incremento de recursos a los centros en los que están escolarizados.

Si además tenemos en cuenta que cerca del 80% de este alumnado está matriculado en centros públicos, esta situación, que la Conselleria no considera un problema, está generando que en algunos centros se hace muy difícil poder atender en condiciones al conjunto del alumnado. En el Informe del Defensor del Pueblo de 2003, sobre la escolarización del alumnado de origen inmigrante en España, se indica que todos los sectores de la comunidad educativa consideran que la incidencia en la dinámica general de funcionamiento del centro es escasa cuando el número de alumnos inmigrantes es pequeño y que aumenta de forma significativa cuando las cifras son importantes. Por ello, en su recomendación tercera aconseja "Adoptar las medidas normativas y organizativas precisas para que la escolarización de alumnos de origen inmigrante en centros privados concertados responda al peso específico de este sector en el conjunto de la oferta de plazas en los niveles de educación objeto de concierto."

El Sr Font de Mora, el sexto conseller de educación del PP en la Comunidad Valenciana, sigue la misma línea de sus compañeros de gabinete en el Consell que consiste en la negación sistemática de la realidad. Si un día nos encontramos con que el Sr Camps afirma que ni existe, ni ha existido, ninguna crisis del PP en la Comunidad Valenciana o que la remodelación del Consell se ha hecho pensando en los intereses de los valencianos, otro día con que el 2004 está siendo el mejor año del turismo de la historia, no nos debe extrañar que el Sr Font de Mora afirme que no hay ningún problema en nuestra Comunidad con la escolarización del alumnado inmigrante.

Pues bien, los que no negamos la realidad, los profesores que no tienen medios suficientes para atender al conjunto del alumnado, los padres y madres que quieren que todos los centros ofrezcan una educación de calidad, estamos convencidos de que hay que adoptar una serie de medidas urgentes para resolver este problema.

En primer lugar, no tiene sentido que se incorporen al sistema educativo en función exclusivamente de la edad, por lo que sería necesario crear centros de recursos y constituir equipos de acogida para estudiar la situación escolar, personal, familiar y social del alumnado inmigrante y decidir las condiciones de escolarización, curso y recursos precisos. En segundo lugar, para evitar la concentración en determinados centros es necesario modificar la normativa de escolarización, tal y como se indica en el informe del Defensor del Pueblo, para que se produzca una escolarización equitativa entre todos los centros públicos y privados concertados. En tercer lugar, hay que dotar a los centros del profesorado y de los medios necesarios para que puedan desarrollar programas de inmersión lingüística para el alumnado que los necesite, así como otros programas específicos para los alumnos que han tenido una incorporación tardía al sistema educativo. En cuarto lugar, para favorecer su plena integración escolar y social es necesario incorporar a determinados centros nuevos profesionales, como mediadores culturales y trabajadores sociales.

Estas medidas junto con la elaboración de materiales de apoyo, actividades específicas de formación del profesorado o la firma de convenios de colaboración con determinados países, como ya se ha hecho en algunas Comunidades Autónomas, para incorporar profesores nativos de apoyo, nos pueden permitir dar una respuesta adecuada tanto al alumnado de origen inmigrante como al conjunto del alumnado del centro.

Si se quiere avanzar en la resolución de este problema, que va a seguir incrementándose los próximos años, hay que reconocer su existencia y empezar a poner en marcha las diferentes medidas comentadas. Si se sigue negando la realidad, el problema tendrá cada vez más difícil solución.

Miguel Soler
Secretario de Educación de la Ejecutiva del PSPV-PSOE.

El Conseller de educación sigue empeñado en confundir diariamente a la ciudadanía anunciando supuestas incertidumbres que se ciernen sobre el inicio del próximo curso escolar. Nos está brindando diariamente una serie de declaraciones irresponsables e impropias del máximo responsable de la educación en la Comunidad Valenciana.

(Publicado en el Levante, junio 2004)

El Conseller de educación sigue empeñado en confundir diariamente a la ciudadanía anunciando supuestas incertidumbres que se ciernen sobre el inicio del próximo curso escolar. Nos está brindando diariamente una serie de declaraciones irresponsables e impropias del máximo responsable de la educación en la Comunidad Valenciana.

Se estrenó, nada más pasar las elecciones, diciendo que en la Comunidad Valenciana se aplicaría la LOCE, pasara lo que pasara, después que iba a publicar los nuevos decretos de currículo y luego diversos anuncios sobre los recursos que va a llevar a los tribunales en torno al decreto que modifica el calendario de aplicación de la LOCE.

Según dijo en unas declaraciones, no conoció el borrador de decreto hasta la celebración de la Conferencia Sectorial de Educación que tuvo lugar el 17 de mayo. Una semana después anuncia un recurso ante la Audiencia Nacional contra el Consejo de Estado porque no había dado tiempo al Consell para analizar el citado borrador. Para los lectores que no lo sepan, les diré que el famoso decreto tiene dos folios, uno con el preámbulo y otro con el articulado. En el articulado dice, en resumen, que todas las medidas previstas para el curso que viene se aplazan dos años, salvo la gratuidad del 2º ciclo de educación infantil y la implantación de las enseñanzas de idiomas de régimen especial que se mantienen. Como muy bien se publicó, en el Levante del pasado 30 de mayo, el resumen del decreto es que el próximo curso escolar será igual que el actual.

Si para leer y analizar un decreto de contenido tan "complejo y denso", el Sr González Pons necesita más de una semana, habrá que recomendarle un curso intensivo de comprensión lectora. Sus últimas actuaciones estelares han sido anunciar la ruptura de relaciones institucionales con el ministerio de educación, porque el delegado del gobierno se reunió el pasado día 4 de junio con representantes de los distintos sectores de la comunidad educativa. Este anuncio fue acompañado de declaraciones deplorables acusando al delegado del gobierno de actuar como en el franquismo, a la vez que recordaba que esas reuniones no se habían producido en comunidades como Andalucía o Extremadura. Si en esas comunidades no ha sido necesario hacer ese tipo de reunión es porque sus respectivos consejeros de educación no han estado mintiendo a conciencia a la opinión pública, no han estado creando confusión, no han dicho cosas como que no se sabía que pasaría con los libros de texto del curso próximo o con los exámenes de septiembre.

Para completar este conjunto de despropósitos, el domingo 6 de junio nos encontramos con una página de publicidad de la conselleria de educación, insertada en los diferentes medios de comunicación, en la que nos anuncia que el curso que viene todo seguirá igual que en el actual. Eso sí, para decir esa frase utiliza una página completa, pagada con el dinero de todos los valencianos, para seguir mintiendo, diciendo que todo lo que pasa es producto de las "informaciones poco claras procedentes del ministerio de educación".

El Sr González Pons sabe perfectamente todo lo que va a pasar el curso próximo, desde el discurso de investidura del nuevo presidente del gobierno y oficialmente desde el pasado 17 de mayo. Tendrá que explicar a todos los ciudadanos el motivo que le ha llevado a mentir a conciencia, tendrá que explicar el motivo por el que el domingo 6 de junio ya está todo claro y, en cambio, el día anterior había gran confusión. Desconozco si se ha reunido en secreto con la ministra de educación el fin de semana y le ha aclarado todo, o ya ha hecho el curso intensivo de comprensión lectora, y 20 días después ya ha entendido el contenido del decreto de dos folios que le entregó la ministra el 17 de mayo. Usted sabe que el recurso que ha anunciado contra el decreto tiene tantas posibilidades de prosperar como tenía el AVE de llegar a Valencia en el 2004, ¿se acuerda?. ¿Por qué lo presenta? ¿Es para transmitir tranquilidad a la comunidad educativa?

Basta ya de mentir, basta ya de intentar confundir a todas las valencianas y valencianos. Dedíquese a adoptar las medidas necesarias para mejorar la educación en nuestra Comunidad, a resolver los problemas reales, no los que usted se inventa. Usted llegó al Consell, como conseller estrella, como galáctico, si utilizamos un término puesto de moda en el mundo futbolístico, y va acabar estrellado. Si sigue por este camino le va a pasar como al Real Madrid, que si la liga llega a durar un poco más no se clasifica ni para la UEFA.

Miguel Soler
Secretario de Educación del PSPV-PSOE

El secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, desmontó ayer en Alicante el "idílico" panorama del sistema público de enseñanza que, según él, traslada a la opinión pública el presidente del Consell, Francisco Camps. El líder de los socialistas valencianos acusó al titular del Consell de "estar lejos de la realidad educativa de la Comunidad Valenciana" y le exigió que "no gire la cara ante los problemas de un sistema educativo que tiene grandes lagunas". Pla responsabilizó de la situación a las prioridades de la gestión del PP: "Mientras se dilapide el dinero público en proyectos emblemáticos nuestros centros estarán como están", dijo.

El secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, desmontó ayer en Alicante el "idílico" panorama del sistema público de enseñanza que, según él, traslada a la opinión pública el presidente del Consell, Francisco Camps. El líder de los socialistas valencianos acusó al titular del Consell de "estar lejos de la realidad educativa de la Comunidad Valenciana" y le exigió que "no gire la cara ante los problemas de un sistema educativo que tiene grandes lagunas". Pla responsabilizó de la situación a las prioridades de la gestión del PP: "Mientras se dilapide el dinero público en proyectos emblemáticos nuestros centros estarán como están", dijo.
Pla lanzó esta andanada de críticas a la gestión educativa del PP en una monográfica jornada de trabajo que se desarrolló en la mañana de ayer en las aulas del Instituto de Secundaria José Antonio Cavanilles de Alicante. El dirigente socialista, acompañado por los responsables del área de educación del grupo parlamentario en las Cortes Valencianas y de la ejecutiva nacional del PSPV, visitó primero a los escolares. Luego mantuvo una reunión con los representantes de la Permanente de Directores de Secundaria de la provincia de Alicante. Y, por último, presentó su diagnóstico del estado de la educación pública valenciana en rueda de prensa.
Pla sostuvo que el sistema público educativo valenciano "tiene todavía grandes lagunas, que sufren directamente los alumnos. "No es posible encarar el futuro con fortaleza y vigor si tenemos un sistema educativo que no es prioritario para el Gobierno y si tenemos una formación profesional, que en definitiva es un factor fundamental para la competitividad, como la que tenemos", añadió.
Además de las críticas al Plan de Formación aprobado por el Consell hace dos años, el líder socialista trajo a colación "los escasos y obsoletos medios materiales de los que dispone el profesorado". Por último, Pla tampoco olvidó los, según él, incumplimientos, en materia de nuevos centros. "La Consejería ha admitido que tiene pendientes de terminar cerca del 60% de los centros, de los cuales el 64,3% corresponden a la provincia de Alicante", argumentó.
Por su parte, los directores de instituto trasladaron a Pla sus quejas sobre la falta de material y de recursos económicos para afrontar los gastos corrientes de los centros.
EL País Comunidad Valenciana 28 septiembre de 2004.

PALABRAS AL INICIO DE LA REUNI?N
Estimadas consejeras, estimados consejeros,
Es un inmenso placer darles la bienvenida a este Ministerio que es la
casa de todos. Como muchos de los presentes, he dedicado toda mi vida
profesional a la educación y la investigación, por lo que hacerme cargo de este
Ministerio de Educación y Ciencia es para mí un gran honor y una
responsabilidad, pero también es fuente de alegría y esperanza.PALABRAS AL INICIO DE LA REUNI?N Estimadas consejeras, estimados consejeros, Es un inmenso placer darles la bienvenida a este Ministerio que es la casa de todos. Como muchos de los presentes, he dedicado toda mi vida profesional a la educación y la investigación, por lo que hacerme cargo de este Ministerio de Educación y Ciencia es para mí un gran honor y una responsabilidad, pero también es fuente de alegría y esperanza.
Tengo el gusto de recibirles hoy en la sede del Ministerio de Educación y Ciencia, en el que será el primero de una serie de encuentros periódicos. El sistema educativo español asistió a finales de los años noventa a la conclusión del proceso de transferencias en materia de educación, dando así cumplimiento a las previsiones establecidas en la Constitución de 1978 y en los Estatutos de Autonomía. Como consecuencia de ese proceso, la educación se ha convertido en una materia de responsabilidad compartida, en la que tanto el Estado como las Comunidades Autónomas tenemos nuestras propias competencias. El logro de una educación de calidad para todos nuestros ciudadanos, pues no es otro el objetivo que compartimos, exige una coordinación de nuestras actuaciones, evitando las disfunciones y fortaleciendo nuestra cooperación.
La política educativa a desarrollar debe ser la propia de un Estado de las Autonomías. La administración central debe actuar, según sus competencias, pero con el diálogo y la coordinación necesarias con las administraciones autonómicas. Establecer un diálogo constante con las Comunidades Autónomas va a ser un objetivo fundamental de esta legislatura.
La Conferencia sectorial de Educación es precisamente el lugar en que todas las Administraciones debemos cooperar para coordinar mejor nuestras actuaciones a favor de nuestros niños y jóvenes. Es el órgano que se constituyó como lugar de discusión y de debate acerca de los aspectos comunes de nuestro sistema educativo, y queremos reforzar esos objetivos. En próximas sesiones propondremos métodos de trabajo que nos ayuden a compartir experiencias y derivar beneficios comunes a partir del esfuerzo y el bien hacer de todas y cada una de las administraciones aquí representadas.
Es para mi un honor presidir este importante organismo, del que espero una contribución decisiva para la mejora de la educación, fortaleciendo cauces de diálogo y de debate que conduzcan a una mejor cooperación territorial.
Encontrarán en mí, y en el equipo directivo del Ministerio, una actitud de diálogo, que estoy segura será correspondida.
Antes de entrar en el tema central que hoy nos congrega, me van a permitir dos disgresiones. En primer lugar, quisiera dedicar unos instantes a conmemorar un aniversario educativo que nos recuerda algunos de los grandes avances sociales y legales del pasado siglo XX. Hoy hace 50 años ,el 17 de mayo de 1954, se produjo la sentencia del caso Brown en el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Las consecuencias de aquella decisión no solamente recayeron sobre los estudiantes de las minorías raciales, que vieron abiertas las puertas a todos los centros educativos, sino que se extendieron a todo el debate sobre la igualdad de oportunidades educativas. En particular se puso de manifiesto que la garantía de la igualdad no podía limitarse al gasto por alumno o la ratio alumnos-profesor. Cinco décadas después no puede decirse que se hayan alcanzado todos los objetivos, pero el reto se mantiene vivo, y yo confieso que aún me conmuevo al leer las crónicas de aquella época…. El segundo punto previo al análisis del Real Decreto se refiere también a la búsqueda de la igualdad de oportunidades, pero ya en nuestro sistema educativo. El pasado viernes, el Consejo de Ministros acordó destinar una partida extraordinaria de 36 millones de euros para incrementar el fondo de becas disponible en el año 2004. Para el conjunto del curso 2004-2005 supondrá un gasto adicional en torno a 66 millones de euros. Es decir, que el próximo curso se dispondrá de 11.000 millones de pesetas adicionales sobre lo ya presupuestado para ser destinados a los programas de becas. Esta decisión viene a cumplir un compromiso adquirido por el Presidente del Gobierno en el reciente debate de investidura.
La participación en los estudios post-obligatorios de los jóvenes de familias de baja renta depende de forma decisiva de las becas, que contribuyen a hacer posible el principio de igualdad de oportunidades. Pero la importancia de los programas de becas no se limita a su obvia contribución a la equidad sino que también mejoran la eficiencia educativa, ya que permiten aprovechar las potencialidades de muchos jóvenes de orígenes sociales modestos, que de otra manera verían sus capacidades desperdiciadas por el conjunto del país.
Durante los últimos años, no obstante, se ha producido en España una notable reducción en el porcentaje de alumnos becarios, con una caída aproximada de 5-6 puntos porcentuales, dependiendo de los niveles educativos. Así mismo, ha tenido lugar una disminución Paralela de la cuantía de las becas, en euros constantes, ha experimentado una caída promedio superior al 4%.
Para empezar a poner remedio a esta situación se concede la máxima prioridad a la extensión de las ayudas compensatorias (y becas especiales de movilidad) a las familias de menor renta. En consecuencia, se van a suprimir los requisitos específicos que se añadían a los requisitos económicos de renta reducida. Se estima un crecimiento de unas 20.000 ayudas compensatorias como resultado de esta medida.
Así mismo se considera urgente el incremento de la cuantía de las ayudas (compensatoria, residencia, transporte, y para necesidades educativas especiales) en un 5% real para compensar su disminución en los últimos años.
INFORME SOBRE EL REAL DECRETO PRESENTADO Regresando al tema central, debo señalar que mañana se cumple otro aniversario, ya que hará un mes que el gobierno del que formo parte, tomó posesión de su cargo. La razón principal de esta convocatoria tan rápida de la Conferencia Sectorial es dar cumplimiento al trámite de consulta a las Comunidades Autónomas que la Disposición adicional primera de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación establece con carácter previo a la fijación de su calendario de aplicación.
Han recibido Ustedes el borrador de decreto que ha preparado el Ministerio de Educación y Ciencia, en cumplimiento de las atribuciones que la citada Disposición adicional primera asigna al Gobierno para establecer, y en consecuencia modificar, el calendario. El texto propone modificar el calendario establecido en el Real Decreto 827/2003 para la aplicación de la LOCE.
El motivo que ha llevado al Gobierno a proponer esta modificación ha sido expuesto en las últimas semanas. Queremos lograr la calidad educativa para toda la población y queremos hacerlo con el mayor acuerdo posible. Para alcanzar ese doble objetivo necesitamos disponer del tiempo necesario para dialogar y debatir, antes de tomar decisiones sobre los cambios que requiere nuestro sistema educativo. Todo el trabajo que ya se haya realizado en ese sentido será aprovechado y además promoveremos un debate no excluyente, sino abierto a todas las personas y organizaciones que tengan algo que decir al respecto.
Creemos que la Ley Orgánica de Calidad de la Educación no fue el fruto de un consenso entre los diversos grupos políticos ni entre los diferentes sectores de la comunidad educativa. Más bien al contrario, generó divisiones y rechazo entre diversos colectivos, así como entre las Administraciones educativas. El gobierno ha actuado con prudencia, convencido de que el logro de una educación de calidad para toda la población requiere la participación de todos los sectores implicados en el proceso educativo. Exige una conjunción de esfuerzos por parte de administraciones, centros, profesores, estudiantes y familias. Todos deben ser escuchados, y todos deben participar en la solución de los problemas.
Por ello, no se ha hecho un planteamiento maximalista y se ha sido respetuoso con las normas vigentes y con los procedimientos constitucionalmente previstos. Por ese motivo, hemos decidido retrasar solamente aquellos aspectos cuya aplicación puede suscitar más problemas y no revisar aquellos que están plenamente en vigor. Estamos legitimados para actuar de ese modo y no desbordamos en lo más mínimo las responsabilidades que nos competen legalmente para actuar en ese sentido.
Durante los dos próximos años estarán en vigor todas las medidas que estaban ya vigentes en el curso 2003-2004. En consecuencia, el escenario educativo de los dos próximos cursos está muy claro. Se respeta lo que ya ha entrado en vigor (como los criterios de promoción y evaluación) y se posponen aquellas medidas que debían aplicarse por primera vez en los próximos cursos (como los itinerarios, la Prueba General de Bachillerato o la nueva situación de las enseñanzas de religión, por ejemplo). Al igual que el sistema educativo ha venido desarrollándose en los últimos cursos, puede hacerlo durante dos años más, con el objetivo de construir soluciones a los problemas existentes sobre bases más sólidas.
?nicamente se exceptúan de la modificación del calendario dos aspectos. El primero, consiste en la gratuidad de la educación infantil, por tratarse de un objetivo compartido por todos. Esto es, que toda la población tenga acceso gratuito a la educación desde los tres años de edad, de manera progresiva. El segundo tiene que ver con las enseñanzas de idiomas, cuya adecuación a la situación europea aconseja no retrasar su adaptación. Con esta propuesta, el Gobierno hace uso de sus competencias para modificar el calendario de aplicación de la ley, con el objetivo de habilitar un periodo de diálogo y reflexión que permita alcanzar el mayor consenso posible para articular un sistema educativo que ofrezca calidad para todos los estudiantes. En el inicio de este debate el gobierno destaca algunos puntos que formaron parte de los compromisos electorales y que afectan a medidas polémicas y poco consensuadas de la LOCE como los itinerarios, por su rigidez en el tratamiento de la diversidad que podrían conducir a la segregación. La necesidad de revisar el tratamiento de toda la educación infantil. Los perjuicios que causan las dobles pruebas para el acceso a la universidad, y el tratamiento de las enseñanzas de religión. Es intención del Gobierno que este periodo de debate conduzca a la presentación de un Proyecto de Ley al Congreso que culmine en normas aprobadas antes del verano de 2005. Las Administraciones educativas deberían después contar con el tiempo necesario para adecuar su normativa a los cambios producidos y poder así comenzar su aplicación.- Somos conscientes de la importancia de ese período de desarrollos legales por parte de las Comunidades Autónomas, ya que creemos que la normativa básica debe fijar únicamente los aspectos básicos y las garantías del sistema educativo, no invadiendo competencias de otras administraciones. A partir de ahí, la coordinación y la puesta en común de experiencias no deben ser incompatibles con la diversidad que puedan introducirse en los desarrollos que corresponden a los gobiernos y parlamentos autonómicos. …. La anteriormente mencionada fase de debate, que tendrá lugar durante este año, resulta indispensable para construir acuerdos. Todos deberemos ceder en nuestras posiciones, deberemos incluso superar las divisiones terminológicas en que a veces se plasman nuestras diferencias. Para retomar el debate d e un tema tan capital como la atención a la diversidad, por ejemplo, tendremos que superar la contraposición de la diversificación curricular y los itinerarios, para ir directamente al análisis de la variedad de situaciones que aparecen en nuestros centros educativos. A lo largo del territorio hay importantes experiencias, que deberemos combinar con lo aprendido en otros países de nuestro entorno.- En todo este debate tendremos que buscar soluciones reales a problemas muy reales, pero no podemos dejar de ser ambiciosos, porque el futuro de España y de sus ciudadanos lo requiere. - La Unión Europea se ha fijado importantes objetivos de formación de capital humano para los próximos años. En particular, se establece como meta para el año 2010, que el 85% de los jóvenes completen bachillerato o formación profesional. El último indicador publicado sitúa a España en un 69% únicamente, siendo superada por países como Grecia o los diez nuevos socios de la Unión. - Y entre los países europeos, tenemos buenos ejemplos de sistemas educativos que consiguen una formación de calidad (buenos resultados en matemáticas y lectura, por ejemplo) y escasa desigualdad de resultados. - Ese debe ser nuestro modelo: calidad con equidad. Apostaremos así por una sociedad moderna, culta, cohesionada social y territorialmente, y generadora de bienestar. - Si los jóvenes de otros países pueden conseguir esos objetivos, con el apoyo de profesores, familias y administraciones, tiene que ser posible conseguirlo en España. No podemos permitirnos metas más pobres que nos condenarían a modelos de crecimiento inestables, basados en trabajos de baja cualificación, escasa remuneración y elevada rotación. En nuestro sistema, todos los centros sostenidos con fondos públicos tienen deberes y derechos que cumplir. Pero, debo destacar que el logro de los objetivos ambiciosos que he mencionado descansa en los países más desarrollados muy especialmente en la calidad de los centros públicos. Quizás en países que se sitúan en fases iniciales de desarrollo esa calidad de los centros públicos no sea tan determinante, pero en la Unión Europea es claro que el progreso social, democrático y económico se cimenta en la calidad educativa para toda la población, que se apoya en centros públicos de calidad. Somos conscientes de que nuestro sistema educativo, aunque ha experimentado grandes avances en las últimas décadas, tiene algunos problemas que requieren solución. Queremos que las decisiones a tomar sean fruto de un diagnóstico compartido y del debate de las posibles vías de solución. Es una tarea a la que todos estamos convocados, pero muy especialmente esta Conferencia Sectorial que congrega a las administraciones responsables del sistema educativo. Contamos con la colaboración de todos ustedes. MUCHAS GRACIAS POR SU ATENCI?N, Y BIENVENIDOS UNA VEZ MÁS A LA QUE TAMBI?N ES SU CASA.
Ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San
Segundo
17 de mayo de 2004

Señoras y señores senadores, comparezco ante esta Comisión con el
objeto de exponerles las líneas generales de la actuación que me propongo
llevar a cabo en los próximos meses, desde la responsabilidad que el
Presidente del Gobierno me ha asignado como Ministra de Educación y
Ciencia.

Antes de iniciar la exposición, y dado que se trata de mi primera
intervención ante esta Comisión, me permitirán que les diga que me siento muy
honrada, que espero que mis relaciones con esta Comisión estén presididas
por el tono dialogante y la búsqueda del consenso en todas aquellas
cuestiones de gran relevancia que hemos de afrontar a lo largo de esta
legislatura.
La educación en sus diferentes niveles, pero también la ciencia y la
tecnología, constituyen objetivos fundamentales de la acción del Gobierno.
Todos compartimos el convencimiento de que el futuro de nuestra sociedad,
como la del continente europeo en su conjunto, pasa por conseguir un sistema
de educación y formación del que todos nos sintamos orgullosos, en el que se
equilibren y convivan calidad y equidad. Asimismo, necesitamos configurar un
sistema de ciencia y tecnología en consonancia, no sólo con nuestro actual
nivel de desarrollo económico, sino con el que aspiramos conseguir en el
futuro. No podemos olvidar, claro está, la actividad deportiva, que ha de estar
presidida por la limpieza, persiguiendo, por tanto el, dopaje y orientada no sólo
a la consecución de grandes resultados en los eventos deportivos, sino a su
configuración como medio al alcance de todos los ciudadanos y pieza clave del
pleno desarrollo de la personalidad.
Mi intervención se va a dividir en dos partes: la primera incide en temas
de carácter transversal, mientras la segunda parte se centrará en las
actuaciones sectoriales.
1ª parte – temas transversales
A Desarrollo de políticas propias de un estado de las autonomías
Tras el proceso de transferencias, la educación se ha convertido en una
materia de responsabilidad compartida entre el gobierno central y las
Comunidades Autónomas. El logro de una educación de calidad para todos
exige una coordinación de nuestras actuaciones, que evite las disfunciones y
fortalezca al conjunto del sistema educativo.

El gobierno cree que la política educativa debe ser la propia de un
Estado de las Autonomías. La administración central debe actuar según sus
competencias, pero con el diálogo y la coordinación necesaria con las
administraciones autonómicas. Establecer un diálogo constante con las
Comunidades Autónomas va a ser un objetivo fundamental de esta legislatura.
Para que este diálogo tenga continuidad y se refleje en acciones de
coordinación efectiva, vamos a reforzar organismos ya existentes y a
desarrollar otros nuevos que nos parecen necesarios.
En los niveles no universitarios, la Conferencia Sectorial de Educación
es el lugar en que todas las Administraciones debemos cooperar para
coordinar nuestras actuaciones.
Antes de cumplir un mes de acción de gobierno reuní la Conferencia
Sectorial, y propuse que en próximas sesiones se establezcan métodos de
trabajo útiles para la toma de decisiones. En este órgano hemos de compartir
experiencias, formular diagnósticos, y obtener beneficios comunes a partir del
esfuerzo y el buen hacer de todas las administraciones allí representadas.
En el caso del sistema universitario, las tareas de coordinación entre las
administraciones central y autonómicas se combinan con la necesaria
coordinación con las universidades. Estos objetivos pueden y deben llevarse a
cabo en el Consejo de Coordinación Universitaria, en sus distintas comisiones.
Asimismo estableceremos la Conferencia Sectorial de Ciencia y
Tecnología, para garantizar un diálogo permanente que favorezca la
coordinación de políticas en esta área. Este será también el foro en el que
analizar la evolución de la participación de nuestro sistema de ciencia y
tecnología en los programas europeos.
Para reforzar la cooperación territorial se firmarán protocolos generales
con las CC.AA. Posteriormente se realizarán convenios específicos para
concretar actuaciones, incorporando mecanismos de cofinanciación.
En el área de la política deportiva vamos a potenciar la coordinación con
las Comunidades Autónomas tanto en el impulso del deporte de alta
competición como en el deporte escolar y universitario, en el que la
colaboración con la Conferencia de Rectores será de gran utilidad.
B Búsqueda permanente de la igualdad de oportunidades
La expansión de la escolarización post-obligatoria que hay que realizar
en los próximos años debe apoyarse en una política de ayudas al estudio que
incentive a la vez la eficiencia y la equidad del sistema de educación y
formación. Una sociedad moderna, con cohesión social, utiliza las becas para
garantizar el ejercicio del derecho a la educación por parte de la población de
cualquier nivel socioeconómico. Al mismo tiempo, una buena política de ayuda
financiera incentiva la eficiencia de las actividades educativas al lograr la

independencia económica de los alumnos, y eliminar la necesidad de
compatibilizar trabajo y estudios, con el consiguiente retraso en estos últimos.
Ya se ha abordado la primera reforma del programa de becas. El
Gobierno ha aprobado un crédito extraordinario de 36 millones de euros para el
presente ejercicio de 2004, dentro de una elevación del gasto en becas para el
curso 2004-05 de 66 millones de euros (11.000 millones de pesetas).
La decisión tomada permite mejorar el alcance y la cuantía de las
ayudas a otorgar. Se concede prioridad a las ayudas compensatorias, dirigidas
a las familias de menor renta. Se eliminan los criterios adicionales que
terminaban condicionando el acceso a estas ayudas. Esta medida incide sobre
los estudiantes de bachillerato, formación profesional y universidad. Se estima
que se concederán unas 20.000 ayudas compensatorias adicionales, que
colaborarán a la permanencia de estos alumnos en el sistema educativo más
allá de la edad obligatoria. El gobierno actúa así en consonancia con el objetivo
de reducción del “abandono escolar temprano” fijado por la Unión Europea.
En segundo lugar, se ha decidido incrementar (en torno a un 5% en
términos reales) la cuantía de las ayudas de residencia, transporte,
compensatoria y las de necesidades educativas especiales, para compensar la
reducción de su valor adquisitivo durante los últimos ocho años, que se cifra en
algo más de un 4%.
Por último, este primer paquete de medidas contiene un aumento del
número de ayudas para la adquisición de libros de texto y material didáctico
complementario, así como de las becas S?NECA que financian a estudiantes
que obtienen plazas del programa SICUE de movilidad entre universidades
españolas.
Una vez que se complete este conjunto de medidas urgentes, nuestros
esfuerzos se centrarán en el diseño de las reformas para cursos futuros. Por un
lado, profundizaremos en el análisis de los criterios aplicados en las distintas
convocatorias, para evaluar su adecuación a los objetivos de equidad y de
eficiencia que se persiguen. Por otro lado, impulsaremos una reforma de la
gestión de los programas para mejorar su eficacia, con el objetivo de que, a
partir del curso 2005-06, los estudiantes perciban las ayudas en el primer
trimestre del curso, en los meses de octubre y noviembre, en la mayoría de los
casos. Estas mejoras de los procedimientos de gestión, y de los calendarios de
las convocatorias requerirán un esfuerzo importante en su fase inicial, pero los
resultados pueden beneficiar a muchos estudiantes y a sus familias.

En cuanto a la formación de doctores y la formación postdoctoral, el
esfuerzo español en esta materia se diseñará en detalle próximamente. Tras
una fase de consultas se propondrán expansiones, escalonadas en el tiempo,
de diversos programas de formación en España y en el extranjero. Para el
próximo año resolveremos también el conflicto creado por el desequilibrio
existente entre las becas FPU y las FPI. La equiparación de sus cuantías, y su
inclusión en el régimen de Seguridad Social, se llevará a cabo en el año 2005.
C Difusión y promoción de los objetivos europeos
La pertenencia a la Unión Europea ha contribuido notablemente a la
modernización de España en numerosas áreas.
Entre las iniciativas comunitarias más conocidas se sitúan los programas
de movilidad de estudiantes y profesores (ERASMUS). Con la ampliación de la
UE a 25 países, estas actividades de intercambio y cooperación educativas son
aun más importantes que antes. España ha apoyado recientemente la
propuesta de la Comisión acerca de la ampliación de los programas. También
hemos solicitado una reflexión acerca de la dotación de estas acciones y sus
consecuencias para la igualdad de oportunidades dentro del continente.
Mayor relevancia aún tienen los objetivos de educación y formación
fijados en los dos últimos años, pero herederos del Consejo Europeo de Lisboa
y de la Estrategia Europea de Empleo.
Se trata de ambiciosos objetivos necesarios para hacer de nuestro
continente una auténtica sociedad del conocimiento, culta, dinámica,
competitiva y cohesionada social y territorialmente. Para España se convierten
en retos importantes, en la cantidad y la calidad del capital humano a formar, si
deseamos incorporarnos a esa senda europea trazada en Lisboa
Como sus señorías saben, la Unión Europea se propone incrementar los
stocks de capital humano del continente, haciendo que la inmensa mayoría de
las nuevas generaciones complete el bachillerato o formación profesional. Los
países deben reducir el abandono escolar temprano y conseguir que en el año
2010, el 85% de los jóvenes complete esos niveles formativos que
corresponden a la etapa final de secundaria.
Según el último indicador disponible, España sólo consigue que el 67%
de los jóvenes alcancen ese nivel, siendo superada por países como Grecia y
los diez nuevos miembros de la Unión Europea. Nos engañaríamos si
creyésemos que esos países descuidan la calidad de la educación para elevar
sus tasas de graduación, ya que consiguen en varios casos buenos resultados
en evaluaciones internacionales de rendimiento académico. A título de ejemplo,
la República Checa alcanza puntuaciones muy elevadas en los tests de
matemáticas y lectura.
En el programa europeo, la búsqueda de la calidad educativa no ha sido
abandonada. Así un objetivo destacado de la UE hace referencia a la mejora

de las competencias y conocimientos que los sistemas educativos
proporcionan a sus alumnos, en particular, en lectura.
Para el año 2010, los países europeos deben reducir un 20% el
porcentaje de jóvenes que se sitúan en los niveles más bajos de lectura. En
España el indicador del año 2000 se cifraba en el 20,4% de los jóvenes de 15
años, y en esta década debiera descender en varios puntos.
Estos objetivos han de ser la guía de las reformas educativas a
desarrollar en España. Deben impregnar los proyectos normativos que elabore
el gobierno central, al tiempo que deben colaborar al avance de los resultados
a conseguir por cada Comunidad Autónoma. En los próximos meses
desarrollaremos un seminario de difusión y análisis de los objetivos europeos.
Lo haremos en colaboración con la presidencia holandesa y la Comisión, y
pretendemos que sirva para afianzar la participación de todos nuestros
territorios en este importante proyecto europeo.
También estamos involucrados en los procesos de construcción del
Espacio Europeo de Educación Superior y del Espacio Europeo de
Investigación. El saldo neto de estas iniciativas será positivo, tanto para la
Unión como para España, que debe aprovechar estos procesos para impulsar
mejoras de calidad, utilizando la evaluación, la cooperación internacional, y la
movilidad de estudiantes, profesores e investigadores en general.
Más adelante me referiré en detalle a los planes del Ministerio en
relación con llamado el proceso de Bolonia.
Con el objetivo de contribuir a ERA el gobierno va a incrementar un 25 %
el presupuesto anual en ciencia, tecnología e innovación. Nos incorporaremos
así al grupo de países que aspiran a liderar el progreso hacia la sociedad del
conocimiento. Los objetivos europeos deben servir una vez más de referente
para la expansión, a la vez cuantitativa y cualitativa, de nuestras actividades de
investigación y desarrollo.
2ª parte – cuestiones sectoriales
Pasando ya a los aspectos sectoriales, voy a comenzar con las líneas
generales de la política en materia de educación no universitaria.
Se ordenan en torno a varios objetivos fundamentales.
1. En primer lugar, profundizar en el logro de la igualdad de
oportunidades educativas, como ya he explicado.

2. En segundo lugar, reformar algunos contenidos de la LOCE para
promover un sistema educativo de calidad para todos.
3. En tercer lugar, promover la mejora continua de la calidad del sistema,
en concordancia con los objetivos europeos.
En relación con el segundo de tales objetivos, quiero decir que para mí
el diálogo es más que un instrumento político, es un objetivo en sí mismo.
Tenemos un sistema educativo descentralizado y resulta que una gran parte de
las administraciones educativas entienden que la Ley de Calidad se ha gestado
a sus espaldas. Comparten este sentimiento importantes sectores de la
comunidad escolar. Por ello, es prioritario restablecer el diálogo. De este
proceso deberá salir un proyecto de ley en el que las cuestiones más
controvertidas de la LOCE sean reorientadas desde el máximo grado de
consenso posible. Queremos que el proyecto de ley entre en el Congreso a
comienzo del año 2005, intentaremos que sea aprobado antes del verano de
ese año y que sea desarrollado a lo largo del curso 2005-2006 para su
aplicación a partir del curso siguiente. Conseguiremos de esta manera que
todas las administraciones cuenten con tiempo suficiente para llevar a cabo los
desarrollos normativos necesarios evitando la situación vivida este año.
Modificación del calendario de la LOCE
Para permitir abrir el proceso de diálogo hemos tramitado la norma por la
que se modifica el calendario de aplicación de la LOCE. El Real Decreto fue
aprobado el pasado mayo, tras recibir el informe favorable del Ministerio de
Administraciones Públicas, del Consejo Escolar del Estado y el apoyo de la
mayoría de las Comunidades Autónomas en la Conferencia Sectorial. También
contó con el dictamen favorable por unanimidad del Consejo de Estado. La
modificación del calendario de aplicación de la Ley es una competencia del
Gobierno, como fija la LOCE, y no es la primera vez que se lleva a cabo. Las
dos leyes anteriores (LGE y LOGSE) propusieron calendarios de aplicación de
10 años (frente a los 5 de la LOCE), y en el caso de la LOGSE el calendario
acabó ampliándose hasta 14 años. De manera que estamos siendo muy
escrupulosos con el respeto a los procedimientos, como no podía ser de otra
manera.
Además, el gobierno no ha hecho un planteamiento maximalista. Se ha
decidido retrasar aquellos aspectos cuya aplicación podía suscitar más
conflictos y respetar aquellos que están ya plenamente en vigor.
Durante los dos próximos años estarán en vigor todas las medidas que
estaban ya vigentes en el curso 2003-2004. En consecuencia, el escenario
educativo de los dos próximos cursos está muy claro, como ha puesto de
manifiesto el Consejo de Estado. Se respeta lo que ya ha entrado en vigor
(como los criterios de promoción y evaluación) y se posponen aquellas
medidas que debían aplicarse por primera vez en los próximos cursos (como

los itinerarios, la Prueba General de Bachillerato o la nueva situación de las
enseñanzas de religión, por ejemplo).
?nicamente se exceptúan de la modificación del calendario dos
aspectos. El primero, consiste en la gratuidad de la educación infantil, por
tratarse de un objetivo compartido por todos. Esto es, que toda la población
tenga acceso gratuito a la educación desde los tres años de edad, de manera
progresiva. El segundo tiene que ver con las enseñanzas de idiomas, cuya
adecuación a la situación europea aconseja no retrasar su adaptación.
Cuando propongamos la modificación de algunos aspectos de la LOCE,
nos gustaría recomponer la ordenación del sistema educativo en positivo.
Sobre todo en la educación secundaria obligatoria. La LOCE contiene un
discurso de la calidad de la educación en negativo, que pone el énfasis en los
obstáculos y en la exclusión del alumnado con dificultades para superarlos.
Nuestra propuesta contendría, por el contrario, soluciones curriculares y
organizativas para dar respuesta a las necesidades educativas de la diversidad
del alumnado. Sin olvidar el necesario apoyo a los centros, y a los profesores,
que configuren un catálogo de actuaciones de atención a la diversidad que
sean viables en la práctica.
Nos alineamos así con los objetivos europeos que proponen que el 85%
de los jóvenes completen, no sólo la enseñanza obligatoria, sino el bachillerato
o la formación profesional. Y lo hagan consiguiendo una calidad creciente.
Compartimos también el diagnóstico realizado por la OCDE al analizar los
resultados del proyecto PISA 2000: es posible combinar los objetivos de
calidad y equidad. Si algunos sistemas educativos lo consiguen, no podemos
considerarlo imposible para España. Ese debe ser nuestro modelo: la
educación de calidad para todos. Nuestro país, sus posibilidades de desarrollo
y sus aspiraciones, no nos permiten objetivos más pobres, que nos
condenarían a sendas de crecimiento inestables, y con empleos de baja
calidad.
Nuestro lema para esa educación de calidad para todos sería “prevenir
mejor que excluir”. Eliminar a los alumnos con dificultades es fácil para
garantizar la apariencia de orden y limpieza académica dentro del sistema.
Todo el esfuerzo del sistema educativo debe centrarse en prevenir el fracaso y
promover el éxito escolar.
La LOCE establece un sistema de itinerarios en el segundo ciclo de la
secundaria obligatoria (14-16 años), que clasifica a los alumnos antes de
tiempo y orienta a un sector del alumnado hacia horizontes educativos y
laborales de segundo orden. Nuestra propuesta pasa por eliminar los
itinerarios establecidos por la LOCE. Para diseñar una alternativa útil y
consensuada tendremos que combinar los ambiciosos objetivos europeos con
las enseñanzas derivadas de las experiencias llevadas a cabo con éxito, tanto
en diferentes regiones y municipios españoles, como en otros países
desarrollados.

Analizaremos programas integrales de compensación educativa en
centros y zonas de atención preferente, como ocurre en Francia o en
Inglaterra. Estos programas suelen combinar diversas medidas referidas a
tamaño de los grupos, profesorado, educadores sociales y otros recursos.
También revisaremos la configuración de la educación infantil, que la
LOCE fragmenta en dos etapas excesivamente diferenciadas y desconectadas.
Tenemos el convencimiento de que una educación infantil de calidad
representa un instrumento básico de compensación de las desigualdades de
origen y, además, permite conciliar la vida laboral y familiar, e incrementar el
empleo de la mujer. Nos situamos así en la línea marcada por la evidencia
internacional reciente, que subraya el papel crucial de los primeros años en el
desarrollo de capacidades y habilidades de aprendizaje.
El apoyo del gobierno a la educación infantil ha quedado patente. Se ha
exceptuado de la modificación del calendario de la LOCE la gratuidad de la
educación infantil. Y para hacerla efectiva, aunque la LOCE no tenía memoria
económica ni esta medida se había incluido en los presupuestos del año 2004,
el gobierno iniciará la valoración técnica que induzca a su financiación en los
próximos años. Se actúa así con lealtad institucional hacia las Comunidades
Autónomas.
Habrá que mantener algún tipo de prueba general entre el bachillerato
y la universidad. Una prueba de ese tipo contribuye a homologar el sistema
educativo en la etapa secundaria postobligatoria, nivela a todos los centros
docentes y regula el acceso a la universidad de una forma objetiva y no
arbitraria.
En todo caso, nuestra intención es evitar la sucesión de controles al
término del bachillerato. Habría una prueba, pero sólo una. Para ello, se
deberá asegurar algún tipo de participación del profesorado universitario en su
elaboración y en la determinación de sus criterios de corrección.
PASO A COMENTAR OTRAS MEDIDAS, RELACIONADAS CON LA
MEJORA DE LA CALIDAD EDUCATIVA
Profesorado
El Ministerio de Educación y Ciencia es plenamente consciente del papel
fundamental que desempeña el profesorado para el logro de una educación de
calidad para todos. Sin un profesorado bien preparado, motivado y valorado
socialmente, no será posible conseguir unos objetivos tan ambiciosos como los
que pretendemos y a los que necesariamente debemos aspirar.
En el marco del proceso de Bolonia será preciso abordar la formación
inicial del profesorado. Al definir los nuevos títulos de grado y postgrado, será
la ocasión para adaptar esta formación a las nuevas necesidades.

En el seno de la Conferencia Sectorial constituiremos un grupo de
trabajo que analice, tanto la configuración de la formación inicial del
profesorado, como las oportunidades y necesidades de formación permanente,
y el diseño global de la carrera docente. El fomento y reconocimiento
profesional y social del trabajo de los profesores; la incentivación del buen
hacer, de las tareas de orientación y de dirección, así como de la participación
en proyectos de atención a la diversidad, son algunas de las cuestiones a
considerar. Todas las administraciones estamos interesadas en promover una
tarea profesional de calidad que reciba la máxima consideración social.
Aprendizaje de lenguas extranjeras
El Consejo Europeo de Lisboa al diseñar el camino hacia la sociedad del
conocimiento, puso énfasis en la importancia del aprendizaje de lenguas
extranjeras.
El gobierno cree que esa propuesta debe ser también la opción española
para incorporar a nuestros jóvenes a un mercado de trabajo más abierto. En
nuestras acciones educativas vamos a propiciar aquellas iniciativas que
repercutan en un mejor conocimiento de los idiomas para todos.
Entre las actuaciones concretas destacaremos las siguientes
.. Un crecimiento de al menos un 50% en el programa de auxiliares de
conversación ingleses, para el próximo año.
.. Impulso y difusión de otras iniciativas de colaboración bilateral, como
programas de hermanamiento de centros educativos de distintos países.
.. Apoyo a la propuesta de la Comisión Europea de expansión de los
programas de movilidad, incrementando la dotación comunitaria para
estas acciones y potenciando la participación de profesores.
.. Se regularán en los próximos meses las enseñanzas de idiomas para su
aplicación a partir del curso 2005-2006.
Se trata de colaborar a la mejora del aprendizaje de lenguas extranjeras.
Se pondrá énfasis en favorecer el aprendizaje para los alumnos de menor nivel
socioeconómico.
Conviene recordar que el logro de este tipo de objetivos descansa en los
países más desarrollados muy especialmente en la calidad de los centros
públicos. En la Unión Europea es claro que el progreso social, democrático y
económico se cimenta en la calidad educativa para toda la población, apoyada
en centros públicos de calidad.
Sobre la formación profesional
No se ha hablado mucho de la formación profesional en las primeras
semanas de gobierno. Sin embargo, la consideramos “una prioridad de carácter

estratégico”. Debemos hacer una reflexión sobre nuestro sistema de educación
y formación, para fortalecer su papel en la formación a lo largo de la vida, cada
día más necesaria. Es preciso ofrecer múltiples oportunidades para la
adquisición de competencias y habilidades útiles para el desarrollo personal y
profesional.
La formación profesional reglada cobra todo su sentido en el seno de
esa concepción integrada. El modelo de formación profesional reglada que
estableció la LOGSE está consolidado. Porque es un buen modelo construido
con cuidado por equipos multidisciplinares, que ha elevado la calidad de las
enseñanzas, su proyección laboral y su valoración social. La demanda de
ciclos formativos de grado superior ha crecido mucho y sólo cabe lamentar la
escasez de la oferta en determinadas familias profesionales. Para el conjunto
de la formación profesional reglada (ciclos de grado medio y ciclos de grado
superior) los datos comparativos en estadísticas de ámbito internacional ponen
de relieve que la consideración social y las expectativas en torno a la formación
profesional han evolucionado muy favorablemente.
En este campo, los objetivos europeos recientes también nos resultan
útiles. Así, por ejemplo, las próximas presidencias de la UE van a desarrollar la
declaración de Copenhague. Entre las iniciativas aprobadas por la Unión se
encuentran sistemas de evaluación e indicadores que deben servir a España
para revisar y mejorar la calidad de sus enseñanzas profesionales.
Este gran objetivo de impulso y mejora está asociado a la necesidad de
dirigirse tanto a los jóvenes que inician su formación como a la población activa
ocupada y parada. Por ello impulsaremos una evaluación de las oportunidades
de formación que se ofrecen en España a diversos colectivos. Desde una
perspectiva integrada que englobe tanto al sistema reglado, como al
ocupacional o al continuo, y se extienda a los programas de educación de
adultos y las enseñanzas a distancia.
Con el referente europeo en calidad, exigencia y movilidad, se
implantará el Sistema Integrado de Cualificaciones y Formación
Profesional, coordinando esfuerzos con las Comunidades Autónomas, el
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, y los agentes sociales. Para
potenciar la formación a lo largo de la vida y armonizar nuestros sistemas de
educación y formación, se va a completar la elaboración del Catálogo Nacional
de Cualificaciones Profesionales. Convocaremos un debate en la Conferencia
Sectorial del que surjan propuestas consensuadas de mejora de la formación
profesional.
Enseñanzas artísticas
El Ministerio desea llevar a cabo un análisis de conjunto de la situación
de las titulaciones en el ámbito de las enseñanzas artísticas. A tales efectos
promoverá la constitución de un grupo de trabajo para que lleve a cabo este
análisis. Participarán en él directivos del Ministerio de Educación y Ciencia y de
las Comunidades Autónomas que lo deseen, junto con representantes de los
sectores profesionales afectados.

El diagnóstico de la situación actual se acompañará de las propuestas
de actuación que parezcan más adecuadas como resultado del análisis. El
estudio que se propone debe situar las titulaciones de las enseñanzas artísticas
en el ámbito del Espacio Europeo de la Educación Superior y el ejercicio
profesional correspondiente a estas titulaciones dentro de las reglas incluidas a
estos efectos en las Directivas de la Unión Europea sobre libre circulación de
profesionales.
PASO A COMENTAR A CONTINUACI?N LAS LÍNEAS GENERALES DE LA
POLÍTICA UNIVERSITARIA.
La Universidad española ha vivido muchos y profundos cambios en el
último cuarto de siglo (regionalización, incorporación de la mujer, agente del
sistema de Ciencia y Tecnología). La Universidad actual aparece concebida
como una fuente prioritaria de generación de conocimiento, y como una
empresa al servicio de las necesidades de formación y de desarrollo
tecnológico del entorno dentro de la sociedad del conocimiento.
Tres son las líneas básicas de actuación propuestas por el Ministerio de
Educación y Ciencia en materia de universidades:
- En primer lugar, la modificación de la legislación actual de universidades
en colaboración con las Comunidades Autónomas y las propias
Universidades;
- En segundo lugar, el impulso y la colaboración con el resto de los países
de la Unión Europea en la definición y desarrollo del Espacio Europeo de
Educación Superior.
- En tercer lugar, la constitución de una comisión que analice el modelo de
financiación de la universidad pública.
Primero.-Revisión de la Ley Orgánica de Universidades y normativa de
desarrollo
La Ley Orgánica de Universidades de 2001 no aprovechó el consenso
existente sobre el diagnóstico de los cambios necesarios. Nació con la
oposición del Claustro Universitario, suponiendo un retroceso importante en la
autonomía universitaria. Tampoco aportó soluciones duraderas a los problemas
propios de la universidad del siglo XXI. En mi opinión, se trata de una ley poco
ambiciosa, que no se adecua al potencial docente e investigador de un sistema
universitario que puede abordar los retos que un país europeo se plantea, para
continuar elevando su nivel de desarrollo y el bienestar de sus ciudadanos.

La Ley Orgánica de Universidades generó enfrentamientos con
estudiantes, profesores, universidades y Comunidades Autónomas. Algunos de
sus aspectos más conflictivos ya han generado problemas. Destacan en este
sentido los costes humanos y económicos que suponen las habilitaciones; las
reclamaciones y recursos que se plantean continuamente ante los informes
vinculantes de la ANECA; la inquietud creada por la normativa de acceso a la
universidad, que impide conocer con exactitud el procedimiento de admisión
que estaría vigente en los próximos años en las diversas titulaciones y centros
públicos que las imparten.
Resulta conveniente revisar estos aspectos de la Ley.
1.- La habilitación se ha revelado costosa e ineficaz como reflejan los informes
de la Conferencia de Rectores. En las cuatro primeras convocatorias, los
tribunales han requerido la participación de entre 500 y 700 profesores
permanentes para seleccionar a 200 ó 250 habilitados. Los costes y la
frustración generada en convocatorias muy concurridas, especialmente para
plazas de profesores titulares, han sido muy negativas para la incentivación de
la carrera profesional.
Es necesario retomar el consenso existente acerca del diseño de
procedimientos de acreditación nacional, que garanticen la calidad de los
candidatos, y que agilicen los procesos de cobertura de plazas permanentes
con los profesores de mayor valía.
2.- Es también necesario revisar

Señoras y señores senadores, señoras y señores Consejeros, comparezco ante la Comisión General de las Comunidades Autónomas para informar sobre las previsiones del Gobierno con respecto a la aplicación de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación.

Señoras y señores senadores, señoras y señores Consejeros, comparezco
ante la Comisión General de las Comunidades Autónomas para informar sobre
las previsiones del Gobierno con respecto a la aplicación de la Ley Orgánica de
Calidad de la Educación.
Es para mi un honor comparecer ante esta Comisión, especialmente porque la
cooperación con las Comunidades Autónomas es un objetivo explícito de la
política que pretendo desarrollar. Nuestro sistema educativo tiene un alto grado
de descentralización y eso implica que cualquier decisión ha de tomarse
buscando la coordinación y el consenso más amplios posibles y, muy en
particular, con las Comunidades Autónomas, que son las responsables de su
administración y su desarrollo.
Para hacer efectiva esta voluntad de coordinación, vamos a comenzar por
reforzar los organismos institucionales ya existentes. La Conferencia Sectorial
de Educación es el lugar natural en el que todas las Administraciones
educativas hemos de cooperar para coordinar nuestras actuaciones. En la
Conferencia podemos compartir experiencias, definir diagnósticos y orientar
estrategias y soluciones y, por tanto, queremos dinamizarla. Antes de cumplir
un mes en el gobierno ya convoqué la primera reunión, que celebramos el
pasado 17 de mayo, y propuse que tratáramos de organizar métodos de trabajo
útiles y ágiles que faciliten la toma de decisiones, tarea que afrontaremos
rápidamente. En conjunto, por medio de estos mecanismos confiamos en poder
mantener unas relaciones de coordinación y cooperación que sin duda serán
provechosas para todos.
Calendario de aplicación de la LOCE
Paso al objeto específico de esta comparecencia: las previsiones del
gobierno en relación con la aplicación de la LOCE. Aunque desde la fecha en la
que se planteó la comparecencia hasta el día de hoy, creo que muchas dudas
a este respecto han quedado despejadas.
El Consejo de Ministros del pasado 28 de mayo aprobó un Real Decreto,
que se publicó al día siguiente en el Boletín Oficial del Estado, por el que se
modifica otro Real Decreto anterior, del 27 de junio de 2003, que estableció el
calendario de implantación de la nueva ordenación del sistema educativo
contenida en la LOCE. Permítanme hacer algunas consideraciones respecto al
procedimiento seguido:
El Gobierno ha hecho uso de la habilitación que la propia Ley le confiere
en su disposición adicional primera y ha establecido un nuevo calendario de
aplicación que respeta el marco temporal de cinco años que la Ley disponía.

La modificación del calendario de desarrollo de un sistema educativo
contenido en una Ley no representa ninguna novedad en España. El calendario
de aplicación de la LOGSE, aprobado por Real Decreto en 1991, fue
modificado hasta seis veces. Cuatro de ellas después de 1996.
Para la aprobación del reciente Real Decreto de modificación del
calendario de la LOCEse han respetado todos los procedimientos legalmente
previstos como no podía ser de otra manera.
El Consejo de Ministros del día de mayo aprobó el contenido de la
reforma a llevar a cabo. El borrador de R.D. se envió a las Comunidades
Autónomas el 4 de mayo con la convocatoria de la Conferencia Sectorial. Esta
se celebró el 17 de mayo, y en ella la mayoría de las Comunidades apoyaron la
modificación del calendario. [Manifestaron su oposición a la reforma las CC.
AA. Gobernadas por el Partido Popular]. A continuación, el texto siguió el
camino previsto en nuestro ordenamiento jurídico, recibiendo informe favorable
del Consejo Escolar del Estado, y del Ministerio de Administraciones Públicas.
Por último, obtuvo informe favorable, por unanimidad, del Consejo de
Estado, que se ha manifestado ya en dos ocasiones a favor de la legalidad del
Real Decreto.
Quiero recalcar que la LOCE no ha sido derogada, aunque a veces se
haya oído esa expresión en algunos foros. La Ley está en vigor y sus
desarrollos reglamentarios también, como siempre hemos dicho. Buena parte
de estos desarrollos no están sometidos a un calendario concreto. Por citar
algunos ejemplos, el nuevo sistema de nombramiento de directores o el nuevo
calendario escolar están vigentes desde que la Ley entró en vigor, en enero de
2003. Lo único que hace el Real Decreto de 28 de mayo es posponer la
implantación de algunas de las disposiciones contenidas en la LOCE. Al mismo
tiempo, las medidas ya implantadas en el curso 2003-2004 se han mantenido,
al igual que algunas de las previstas para cursos posteriores.
A lo largo de este proceso de reforma, hemos sido muy escrupulosos
con la legalidad, (como corresponde a una administración responsable) y no
hemos realizado un planteamiento maximalista. Así, por ejemplo, hemos
optado por no modificar cuestiones como las medidas sobre evaluación y
promoción del alumnado en la educación secundaria obligatoria, que el Real
Decreto de calendario del Gobierno anterior anticipó a la implantación misma
de la etapa. No quisimos interrumpir, justo antes de terminar el curso, una
previsión con la que se venía trabajando desde su comienzo.
El nuevo calendario pospone la aplicación de diversos aspectos de la
LOCE. Se retrasa dos años (hasta el curso 2006-2007) la implantación de la
nueva ordenación de la educación preescolar, de la educación infantil, de la
primaria y de la secundaria. Como el gobierno ha venido destacando, esta
medida supone retrasar la introducción del modelo de itinerarios en la
secundaria obligatoria, la prueba general de bachillerato o el planteamiento que
la LOCE contiene sobre la enseñanza de la religión. Creemos que estos
aspectos de la ley deben ser revisados.

En cambio, hemos mantenido el calendario de las enseñanzas
especiales de idiomas y hemos hecho efectiva la progresiva gratuidad de esta
etapa no obligatoria de la educación infantil, que tan importante papel juega en
el desarrollo de los más jóvenes.
La modificación del calendario obedece a varias razones. Diversas
Comunidades Autónomas habían manifestado en distintos momentos
encontrarse ante dificultades para hacer frente a las exigencias de desarrollo
de la Ley y para adoptar las medidas precisas en orden a su inmediata
aplicación el curso próximo. El retraso en la elaboración de la normativa
autonómica de desarrollo de la LOCE era manifiesta en la fecha en que
convocamos la Conferencia Sectorial de Educación. Diversas Comunidades
Autónomas, colectivos de profesores, de padres y de centros habían
manifestado su preocupación por la premura, la precipitación, con la que habría
que desarrollar y planificar las nuevas enseñanzas. La desatención a esa
situación y a dicha demanda de las Administraciones hubiera producido
problemas en el normal comienzo de las actividades lectivas el próximo mes de
septiembre.
En segundo lugar creemos que el debate a fondo sobre algunas
cuestiones clave para la calidad y el éxito educativos requiere un período de
relativa calma. La implantación de nuevas enseñanzas, incluyendo medidas
que han sido controvertidas durante todo el proceso de preparación de la
LOCE, y sobre las que no se han logrado los acuerdos necesarios en el
pasado, no contribuiría a generar un clima propicio al diálogo y a análisis.
Es preciso construir con las Administraciones educativas y la comunidad
escolar un espacio de debate. En un sistema educativo descentralizado como
el nuestro, no es bueno que una gran parte de las Administraciones educativas
sientan que la Ley de Calidad se ha gestado a sus espaldas, sentimiento que
también comparten importantes sectores de la comunidad escolar.
Nuestro sistema educativo descentralizado ha ido adquiriendo una cierta
complejidad, que se refleja por ejemplo en el amplio catálogo de normativa
autonómica. Al mismo tiempo se configura un sistema rico en experiencias y en
innovaciones, que acumula referencias útiles para la futura toma de decisiones.
Parece lógico que se favorezcan métodos de trabajo que permitan compartir
las mejoras prácticas.
Con ocasión del debate educativo que desea propiciar el Gobierno,
debemos explorar la forma de compartir inquietudes y problemas, pero también
ensayos y soluciones, aunque sean más o menos parciales. Creemos
sinceramente que estos métodos de trabajo, basados en el análisis y el debate,
colaboran a la mejora del sistema educativo.
Un periodo de debate y de búsqueda de consenso
El Ministerio que dirijo va a dedicar sus esfuerzos de los próximos meses
a conducir y liderar un debate que permita diseñar las reformas que deberán

aplicarse en el inmediato futuro y a buscar el consenso sobre los rasgos
básicos de un sistema educativo de calidad para todos. Es hora de mirar hacia
delante, reconociendo los problemas, ofreciendo diálogo y perfilando
soluciones.
En efecto, hay problemas o disfunciones en nuestro sistema educativo
que exigen una profunda reflexión y que requieren estrategias adecuadas para
afrontarlos. Desde esta convicción creemos que la participación de las
Administraciones educativas autonómicas, de los grupos parlamentarios y de la
comunidad educativa, debe llevarse no sólo al terreno de la ejecución de la
reforma educativa sino también a su formulación y discusión.
Para conseguir ese propósito, queremos trabajar, analizar y debatir los
problemas con las Comunidades Autónomas, que son las que administran y
gestionan el sistema educativo en sus respectivos territorios y a las que
corresponde el desarrollo normativo de la legislación básica estatal. También
queremos dialogar con la comunidad educativa (profesores, padres y madres,
alumnos, organizaciones representativas, centros), así como con los grupos
parlamentarios. Todos debemos participar en este proceso de diálogo para
llegar a acuerdos que sean viables y duraderos.
Ahora bien, tenemos que ser conscientes de que la búsqueda de
un consenso político y social, que dé estabilidad al sistema educativo, exige
que todos seamos capaces de realizar un cierto esfuerzo de cesión. La
búsqueda de acuerdos exige que todos estemos dispuestos a sacrificar parte
de nuestras pretensiones para conseguir acuerdos. Sabemos que la
responsabilidad principal recae sobre el gobierno, que debe liderar el debate y
buscar los puntos de posible acuerdo. Aceptamos gustosos ese papel y
pondremos el equipo del Ministerio al servicio de esas tareas. Estamos seguros
que contaremos con la colaboración de todas las administraciones, que
comparten el interés por que el proceso de reforma conduzca a los mejores
resultados posibles para garantizar la calidad de la educación de las nuevas
generaciones.
Existe una creciente percepción social de que el Gobierno, las
Comunidades Autónomas, los grupos políticos parlamentarios y la comunidad
educativa han de trabajar juntos para llegar a acuerdos sobre los elementos
esenciales de la estructura y la ordenación básica del sistema educativo. La
demanda de estabilidad se hace sentir desde posiciones muy diversas.
Algunas orientaciones para el debate
Con la voluntad de mirar hacia adelante que he manifestado con
anterioridad, quisiera, antes de finalizar mi intervención, plantear algunas
orientaciones básicas del debate que vamos a promover.
Es intención del Gobierno que este periodo de debate conduzca a la
presentación de un Proyecto de Ley al Congreso que culmine en normas
aprobadas antes del verano de 2005. Las Administraciones educativas
deberían después contar con el tiempo necesario para adecuar su normativa a

los cambios producidos y poder así comenzar su aplicación.- Somos
conscientes de la importancia de ese período de desarrollos legales por parte
de las Comunidades Autónomas, que gestionan el sistema educativo. Creemos
que las normas comunes deben fijar únicamente los rasgos básicos y las
garantías del sistema educativo. A partir de ahí, los gobiernos y los
parlamentos autonómicos pueden y deben establecer los criterios de
funcionamiento del sistema en cada territorio. Conseguiremos así acercarnos a
la solución de los problemas de los ciudadanos, mejoraremos la eficiencia del
conjunto del sistema de educación y formación, sin descuidar su equidad a
través de la normativa básica. Debemos en consecuencia actuar según
nuestras competencias, fijando las características básicas de la educación no
universitaria, sin invadir las competencias de otras administraciones. A partir de
ahí, la coordinación y la puesta en común de experiencias no deben ser
incompatibles con la diversidad que pueda introducirse en los desarrollos que
corresponden a los gobiernos y parlamentos autonómicos.
Sin prejuzgar en estos momentos las conclusiones del análisis y del
debate que debemos llevar a cabo entre todos, me corresponde avanzar
algunos principios generales que el gobierno considera importantes para guiar
la definición de las normas básicas del sistema educativo.
En primer lugar, debemos orientar nuestras reformas hacia la búsqueda
de una educación de calidad para todos. No podemos conformarnos con un
sistema educativo que garantice enseñanza de calidad para una parte de la
población. Nuestro modelo debe ser una educación de calidad con equidad.
Porque es posible, como demuestran los estudios internacionales más
completos y rigurosos. Así, informes recientes de la OCDE se preguntan si los
países desarrollados pueden conseguir en la práctica resultados educativos
elevados, y bajos niveles de desigualdad, y del análisis de la realidad obtienen
una respuesta afirmativa.
También los objetivos europeos Educación y Formación 2010 que
desarrollan la estrategia de Lisboa, apuntan claramente en esa dirección al
pedir a la Unión Europea que logre que el 85% de los jóvenes complete, no ya
la educación obligatoria sino, el bachillerato o la formación profesional. Y los
objetivos ambiciosos se extienden a las competencias que deben alcanzar
esos jóvenes. Ese debe ser nuestro modelo. Nuestro país, sus posibilidades de
desarrollo y sus aspiraciones no nos permiten objetivos menos ambiciosos. Si
otros países de la OCDE y de la Unión Europea lo han logrado, no podemos
renunciar a ello.
No podemos ni queremos aceptar la idea de que las desigualdades
sociales y educativas dependen de la diferente capacidad de las personas. Por
eso, una de las primeras medidas que tomó el Consejo de Ministros fue la de
aumentar significativamente las becas y ayudas al estudio (66 millones de
euros adicionales para el próximo curso), con objeto de hacer efectivo el
derecho constitucional a la educación por parte de la población de cualquier
nivel socioeconómico. Para que tal medida tuviera más repercusión sobre la
extensión de la escolarización secundaria post-obligatoria se ha dado prioridad
a las familias de menor renta. Se han eliminado los criterios adicionales

(orfandad, minusvalía, paro) que condicionaban el acceso a las ayudas
compensatorias y se ha elevado la cuantía de las becas, para que recuperen
su valor adquisitivo.
Otra de las medidas importantes, respaldada con financiación, ha
consistido en exceptuar de la modificación del calendario de aplicación de la
LOCE la gratuidad de la educación infantil, que debe aplicarse gradualmente
en los tres próximos años. Que toda la población tenga acceso gratuito a la
educación desde los tres años de edad es un objetivo compartido por todos.
Esta decisión del Consejo de Ministros con compromiso financiero, refleja una
auténtica lealtad institucional de la Administración Central con las
Comunidades Autónomas. También subraya que el compromiso del gobierno
con la educación es firme y se hace muy patente en el caso de la educación
infantil.
Se parte del convencimiento de que una formación y atención de calidad
en este nivel representa un instrumento básico de compensación de las
desigualdades de origen y, además, permite conciliar la vida laboral y familiar y
facilitar el acceso de la mujer al mercado laboral.
Son múltiples las investigaciones que muestran que el origen
socioeconómico de los alumnos, en particular el nivel educativo alcanzado por
los padres y la capacidad económica del hogar de origen, son las variables que
encuentran una mayor correlación con la exclusión, el abandono y el fracaso
escolar. En nuestro caso, los estudios que ha realizado el INCE en los años
noventa así lo corroboran, como también lo hace el proyecto internacional
PISA.
Por todo ello, queremos prestar atención a la educación infantil, evitando
su concepción puramente asistencial Los primeros años de vida son
fundamentales para el desarrollo de capacidades y de habilidades de
aprendizaje, factores que, si se promueven en todos los alumnos, contribuirán
decisivamente a prevenir la aparición de desigualdades. Por otra parte,
debemos encontrar soluciones adecuadas para evitar que los estudiantes
finalicen la educación primaria sin haber alcanzado los objetivos básicos de la
etapa, circunstancia que les situaría en condiciones muy poco favorables para
continuar sus estudios con expectativas de éxito.
La sociedad del conocimiento no admite exclusiones y por ese motivo
debemos profundizar en las medidas que permitan prevenir el fracaso escolar.
La solución a este problema no es la simple exclusión de los alumnos que
tienen menor rendimiento escolar. Nuestro lema para esa educación de calidad
es: “prevenir mejor que excluir”. El sistema educativo no puede eludir sus
responsabilidades. Su esfuerzo debe centrarse en prevenir el fracaso y
promover el éxito escolar, por medio del apoyo pedagógico, la dotación de
recursos suficientes o la búsqueda de las soluciones organizativas más
correctas. En el debate que vamos a celebrar tenemos la intención de plantear
alternativas para evitar la exclusión, sobre todo en aquellas etapas educativas
en que mayores problemas se manifiestan, como es el caso de la Educación
Secundaria Obligatoria.

La educación secundaria obligatoria afronta problemas importantes.
Algunos de esos problemas se manifiestan ya en el primer ciclo de la etapa,
debido al cambio que sufren los alumnos al pasar de la enseñanza primaria a la
secundaria. Esa constatación nos debe obligar a reflexionar acerca de cómo
asegurar un tránsito gradual entre ambas etapas, evitando una transición
demasiado brusca que genere conflictos indeseados.
Los problemas aumentan en el segundo ciclo de la ESO. En nuestra
opinión, la LOCE pone énfasis en un discurso de la calidad de la educación en
negativo, que podría llegar a limitarse a un incremento de la repetición, y a una
división de los alumnos en itinerarios que en la mayoría de los casos iban a
conducir a segregación de los alumnos y a la estigmatización asociada a su
orientación hacia determinadas vías. Los estudios de la OCDE son
concluyentes al respecto: la separación temprana en vías académicas
alternativas no ha demostrado que se logre una mejora de los resultados
globales, y sin embargo aumenta la inequidad de su distribución.
Los alumnos de secundaria son muy distintos hoy a los de hace unas
pocas décadas, porque la sociedad en la que nacen y crecen se ha
transformado, por ese motivo, cualquier reforma de la educación impartida a los
jóvenes en esas edades ha de pasar por el reconocimiento de la diversidad y la
complejidad del alumnado. Supone una riqueza social y cultural pero sin duda
exige una diversidad de soluciones.
El punto de partida del debate que tenemos intención de promover debe
incluir propuestas curriculares y organizativas adaptadas a las necesidades
educativas derivadas de la diversidad del alumnado, sin olvidar los recursos y
los medios de apoyo necesarios para los centros y los profesores, que deben
implicarse para que las actuaciones de atención a la diversidad sean viables.
Algunos ejemplos de experiencias que gozan de éxito, parten de la idea
de convertir los centros que afrontan responsabilidades sociales importantes,
en escuelas especialmente dotadas en recursos humanos y materiales. Como
bien sabemos, no basta con ofrecer a los centros un número de horas de
profesores que les permita atender a los alumnos con necesidad de apoyo. El
problema es bastante más complejo. Es preciso dar la vuelta a la percepción
social, y a la realidad, de la calidad de vida en los centros situados en zonas
con alumnado diverso, por sus capacidades, origen socioeconómico, origen
geográfico y diversidad lingüística. Los centros necesitan más profesores, pero
también educadores y trabajadores sociales que configuren una atención
integral de la diversidad, y colaboren a hacer los centros más vivibles. Y los
centros y sus trabajadores necesitan reconocimiento a su labor, y la posibilidad
de dar respuesta a sus problemas concretos.
Más allá de ofrecer una educación básica y obligatoria de calidad,
estamos obligados a facilitar el acceso de nuestros ciudadanos más jóvenes a
las competencias y habilidades que requiere el mundo del siglo XXI.
Especialmente importantes son el dominio de las lenguas extranjeras y de los
nuevos lenguajes de las tecnologías de la información y la comunicación.

Queremos debatir acerca de cuáles son los mejores medios para permitir a
todos nuestros estudiantes el dominio de este nuevo alfabeto del siglo XXI. Y
para que estas competencias lleguen a toda la población, deben estar muy
presentes en nuestra red de centros, y especialmente en los centros públicos
que atienden a la mayoría de los jóvenes y cubre a todas las clases sociales.
La educación de calidad con equidad, combatiendo las desigualdades,
sólo se puede lograr si nos proponemos “educar a todos entre todos”. Nuestro
marco jurídico básico ha establecido un papel crucial de servicio educativo para
todos los centros sostenidos con fondos públicos. Hoy más que nunca, la
sociedad española no entiende que puedan existir desigualdades en el
cumplimiento de estas tareas. La creciente heterogeneidad del alumnado,
especialmente en entornos urbanos con gran capacidad de atracción de
población inmigrante, exige que todos los centros cumplan su parte en el
objetivo social de atención e integración de todos los alumnos.
Las administraciones deben ser a la vez exigentes y vigilantes del
cumplimiento efectivo de estas responsabilidades de servicio público, al mismo
tiempo que prestan todo el apoyo necesario a los centros y los profesores para
que realicen su tarea.
La sociedad se juega mucho en este proceso. Evitando la
formación de guettos escolares, previniendo y combatiendo la concentración de
alumnos con necesidades especiales (por sus capacidades, su origen o su
idioma) en unos cuantos centros, mayoritariamente públicos, contribuimos a
construir una sociedad más justa y equilibrada.
No podemos renunciar a ello. Es un objetivo demasiado importante, para
el sistema educativo y para la sociedad en su conjunto, como para eludirlo.
Administraciones, profesores, padres, todos compartimos el compromiso y
debemos trabajar para hacerlo efectivo en todos los territorios.
También queremos proponer y debatir medidas que tiendan a aumentar
el reconocimiento social del profesorado y de la función docente. Ningún
cambio es posible si no cuenta con la participación activa de los profesores y
queremos encontrar medios que permitan lograrla. Creo que todos
compartimos el convencimiento del papel fundamental del profesorado para el
logro de una educación de calidad para todos.
A las administraciones educativas nos corresponde apoyar la labor diaria
de los docentes, motivar sus iniciativas de innovación educativa, reconocer su
dedicación y reivindicar el prestigio social y profesional que debe acompañar a
su responsabilidad.
Cuando estamos a punto de desarrollar las nuevas titulaciones
universitarias para el Espacio Europeo de Educación Superior, es el momento
de abordar la formación inicial del profesorado. El nuevo catálogo de títulos de
grado, y las posibilidades que ofrecen los títulos de postgrado, permitirán
diseñar enseñanzas que refuercen las competencias y la cualificación de los
docentes del siglo XXI.

En el seno de la Conferencia Sectorial constituiremos un grupo de
trabajo que analice, tanto la configuración de la formación inicial del
profesorado, como las oportunidades y necesidades de formación permanente,
y el diseño global de la carrera docente. El fomento y reconocimiento
profesional y social del trabajo de los profesores; la incentivación del buen
hacer, de las tareas de orientación y de dirección, así como de la participación
en proyectos de atención a la diversidad, son algunas de las cuestiones a
considerar. Todas las administraciones estamos interesadas en promover una
tarea profesional de calidad que reciba la máxima consideración social.
Estas y otras cuestiones similares son las que queremos que centren el
debate que realizaremos en el próximo otoño. Sabemos que existen diversas
experiencias acompañadas por el éxito, tanto en nuestro país como en otros de
nuestro entorno. La apertura del debate y la búsqueda de consenso debe
basarse en el análisis de los problemas actuales, de las alternativas existentes
y de las experiencias desarrolladas. Es un proceso en el que todos estamos
llamados a colaborar.
Como muestra patente de nuestra voluntad de cooperación, queremos
comenzar por acordar con las Comunidades Autónomas los aspectos sobre los
cuales centrar el debate. Las alternativas planteadas, las soluciones preferidas,
pueden ser distintas. Pero al menos aspiramos a comenzar logrando un
consenso básico sobre los puntos centrales del debate. A esa tarea nos
dedicaremos en las próximas semanas y para ella solicitamos su leal
colaboración durante el mes de julio.
En el mes de septiembre aportaremos ya algún texto que recoja los
asuntos identificados en común como centrales, junto con datos y análisis
provenientes de diferentes fuentes que puedan colaborar no ya sólo al
diagnóstico preciso de la situación, sino al debate de las diferentes alternativas.
También propondremos un calendario para las reuniones o sesiones de debate
más formales, de carácter multilateral. Ese calendario incluirá un seminario de
difusión y promoción de los objetivos europeos de educación y formación. Se
realizará con la colaboración de la presidencia holandesa, además de la
Comisión, y enmarcará nuestro debate en el contexto de progresos europeo
hacia la sociedad del conocimiento y la formación a lo largo de la vida.
Debemos recordar que nuestro país tiene aún déficits importantes.
Nuestro sistema educativo sólo consigue que el 67% de los jóvenes completen
bachillerato o FP, lejos del objetivo europeo del 85%, siendo superada por
países como Grecia y los diez nuevos miembros de la Unión Europea. Alcanzar
ese objetivo en los próximos años es una meta irrenunciable y todos estamos
llamados a colaborar en tal tarea. El Gobierno y las Comunidades Autónomas
tenemos una responsabilidad ineludible.
Antes de terminar, quiero decirles que no podemos olvidar que el
sistema educativo, aunque muy importante, no es el único responsable de la
formación de nuestros jóvenes ciudadanos. La familia también tiene una
responsabilidad especial, como la tienen otros agentes sociales. Es preciso
lograr una mayor implicación y colaboración de los padres y las madres en la

educación de los hijos. Y también debemos promover la participación de otros
agentes en esa tarea. Sólo así se podrá avanzar realmente en la mejora de la
calidad del sistema, pues de nada vale el esfuerzo de todas las
Administraciones sin el apoyo de la sociedad. Por ese motivo, queremos
convocar a todos los miembros de la comunidad educativa al debate.
Queremos movilizar a nuestra sociedad en torno a la mejora del sistema
educativo. Queremos reavivar el interés por la educación de nuestros
ciudadanos más jóvenes.
Centros
Queremos centros escolares dotados de medios materiales y
personales suficientes, que proporcionen amplias experiencias educativas a los
alumnos, que se preocupen por conseguir altos niveles de aprendizaje,
atiendan a la diversidad de alumnos, estimulen su creatividad y les ofrezcan los
medios y los recursos necesarios para que todos puedan desarrollar sus
capacidades y desplegar sus potencialidades. Para ello, deben disponer de un
margen razonable de autonomía en su organización y en su funcionamiento, lo
que requiere como contrapartida la participación efectiva de toda la comunidad
escolar y el ejercicio de la corresponsabilidad. Estamos también dispuestos a
debatir acerca de cómo conseguir esos centros que necesitamos.
Nuestro discurso a favor de la calidad de la educación va
indisociablemente unido al de la equidad, de compensación de las
desigualdades y a la lucha contra la exclusión social. Por ese motivo, queremos
plantear cuáles son los mejores medios para asegurar una educación temprana
que contribuya a compensar las desigualdades de origen.

Ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San
Segundo
29 de junio de 2004

Estimadas consejeras, estimados consejeros, Es un gran placer acoger en este Ministerio de Educación y Ciencia a los máximos representantes de las administraciones educativas de las CC. AA.. Un mes después de la toma de posesión del gobierno compartimos una primera reunión de la Conferencia Sectorial, y posteriormente, en julio, tuvimos la ocasión de intercambiar opiniones de nuevo, en la Comisión de las CC. AA. del Senado. Hoy nos reunimos una vez más, en estas fechas de inicio de curso, para dar comienzo formalmente al debate acerca de cómo definir los rasgos básicos de nuestro sistema educativo.

Estimadas consejeras, estimados consejeros, Es un gran placer acoger en este Ministerio de Educación y Ciencia a los máximos representantes de las administraciones educativas de las CC. AA.. Un mes después de la toma de posesión del gobierno compartimos una primera reunión de la Conferencia Sectorial, y posteriormente, en julio, tuvimos la ocasión de intercambiar opiniones de nuevo, en la Comisión de las CC. AA. del Senado.
Hoy nos reunimos una vez más, en estas fechas de inicio de curso, para dar comienzo formalmente al debate acerca de cómo definir los rasgos básicos de nuestro sistema educativo. Agradezco la presencia de todos en esta reunión, como un reflejo del interés compartido por mejorar la educación que ofrecemos a toda nuestra población. También quiero leer nuestra coincidencia en torno a esta mesa como una señal de nuestro compromiso de compartir diagnósticos, problemas y propuestas de solución. Todos experimentamos en algún momento procedimientos y maneras de abordar las demandas que la atención a estudiantes diversos, genera en el sistema educativo. Todos podemos aprender de las experiencias de los demás. -La actual presidencia holandesa de la Unión ha elegido esta idea como una de las centrales en la política educativa europea: "learning from each other". Lo mismo se puede decir de nuestra diversa realidad dentro de España, que nos ofrece datos y evaluaciones de los programas puestos en práctica en la última década. La educación en España ha conocido en las últimas décadas un proceso de cambio y modernización sin precedentes, como ponen de manifiesto los estudios e indicadores nacionales e internacionales. Los logros del sistema educativo español son evidentes, pero ello no debe ser un obstáculo para
reconocer los problemas todavía existentes, anticipar los venideros y, sobre todo, afrontar los retos y desafíos de la sociedad hacia la que avanzamos. Entre los principales objetivos que se han planteado los sistemas educativos europeos se encuentran la mejora de la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación, la construcción de entornos de aprendizaje abiertos y la promoción de la ciudadanía activa. Nuestra educación se ha incorporado decididamente a este proyecto, pero el éxito en la tarea requiere un esfuerzo constante, acierto en la adopción de las medidas pertinentes y en el reconocimiento de la necesidad de realizar ajustes conforme cambia el entorno. Todos nosotros sabemos que para alcanzar una ciudadanía activa social y económicamente es imprescindible una educación en permanente mejora, que ofrezca a los jóvenes más y mejor formación. Debemos procurar que todos los estudiantes obtengan los mejores resultados de que son capaces. Tenemos que continuar aproximando las tasas de titulación en todos los niveles educativos a las que se alcanzan en los países mejor situados de nuestro entorno y a las que la Unión Europea se ha marcado como objetivo para los próximos años. El esfuerzo debe ser particularmente intenso en la enseñanza básica y en la educación secundaria postobligatoria. Pero no sólo debemos ofrecer más formación para todos, ha de ser también de mayor calidad, para que permita a nuestros jóvenes incorporarse del modo más satisfactorio posible al mundo laboral y a una sociedad cambiante y fuertemente interrelacionada con otras culturas. Estos importantes retos exigen la implicación y la colaboración de toda la sociedad. Por esta razón, proponemos este debate al que le hemos dado un título que responde a nuestra convicción y a nuestra voluntad: deseamos la mejor educación posible para todos los jóvenes y estamos convencidos de que sólo se puede lograr con el esfuerzo continuado de todos. Desde luego, son fundamentales en este concierto las Administraciones educativas, los agentes sociales, los centros, los profesores, los alumnos y sus familias. Pero lo que está en juego es tan valioso que requiere la implicación de toda la sociedad.
Creo firmemente que es necesario un compromiso social para impulsar un sistema educativo que se asiente en bases sólidas y permita ganar el futuro. Debido a la importancia del reto y a la necesidad de acertar con la respuesta adecuada, es preciso contar con una reflexión serena y amplia de la comunidad educativa y del conjunto de la sociedad, reflexión a la que invitamos a participar con la presentación de este documento. El texto que se ha elaborado aspira a propiciar un debate abierto, sincero y con vocación de futuro. Animamos a todos a debatir sobre las propuestas que se presentan y sobre todas aquellas que se nos haga llegar tanto por escrito como a través de los encuentros que deseamos mantener y de los foros de discusión que abrimos en Internet. Estamos muy interesados en conocer todos los puntos de vista para poder enriquecer nuestra propuesta final con las aportaciones recibidas. La consecuencia más directa del debate será la elaboración de la Ley a la que se ha comprometido el Gobierno y que requiere la aportación de todos. Somos conscientes de las contribuciones de las leyes educativas hasta hoy aprobadas, aportaciones de las que ni se puede ni se debe prescindir. Por ello, pretendemos elaborar un proyecto de Ley que mantenga todo lo que estando en vigor ha supuesto un avance notable para nuestro sistema educativo y que reforme aquello que consideremos entre todos necesario cambiar para poder avanzar hacia la educación de calidad para todos los ciudadanos que demanda nuestra sociedad. El debate que ahora iniciamos también debe aspirar a influir en el conjunto de la política educativa. Podemos plantearnos en los próximos meses si conviene experimentar con programas de mejora que partan de experiencias recientes de algunos territorios (a veces Comunidades Autónomas, a veces municipios o distritos) o de países de nuestro entorno. Si existen iniciativas con buenos resultados y no las hemos puesto en práctica, probablemente sea ahora el momento de plantearlas.
Si se alcanza un amplio acuerdo social, por el que trabajaremos sin descanso, los responsables educativos podrán aportar sus criterios y sus principios, una vez garantizada una base común estable que cuente con el mayor apoyo social posible. Este es el objetivo principal del debate que ahora iniciamos, y del proyecto de Ley que llevaremos al Parlamento. Sólo se puede lograr una educación de calidad para todos los jóvenes españoles si el conjunto de la sociedad participa en la definición del sistema educativo y lo apoya en su desarrollo. En este punto de partida del debate quiero dejar constancia del reconocimiento que todos debemos a nuestras profesoras y profesores, a nuestros educadores, que hoy tienen que enfrentarse a objetivos educativos y sociales apasionantes, pero complejos y exigentes. Deben saber cuanto valoramos su tarea y conocer nuestra disposición a colaborar para construir ese sistema educativo que soñamos. Permítanme que les presente a continuación el procedimiento que hemos diseñado para el debate de los próximos meses. Comenzando por las administraciones educativas, parece conveniente que mantengamos varias sesiones de análisis del documento y sus propuestas, pero también de las sugerencias que planteen las distintas Comunidades Autónomas. En un plazo de tres semanas debería celebrarse la primera reunión de la Comisión General de Educación, para iniciar el debate de los distintos temas. A lo largo de las seis semanas siguientes se podrán mantener sesiones que completen el análisis. Simultáneamente, en el mes de noviembre se podrán celebrar reuniones de algunas otras comisiones (la de personal, para tratar cuestiones de profesorado; la de formación profesional), que aporten una visión precisa de algunos capítulos importantes. Con toda esa información y la que se derive de foros y reuniones a mantener en estos meses, deberíamos convocar una nueva reunión de esta Conferencia Sectorial en la primera semana de diciembre.
El Ministerio también convocará tres conferencias o seminarios, que nos ayuden a todos a evaluar la utilidad de algunas experiencias de centros de distintos territorios y países. En el mes de octubre está prevista una reunión centrada en el análisis de la atención a la diversidad. En noviembre se celebrará el seminario sobre los objetivos europeos Educación y Formación 2010 y su traducción en España. Por último, en diciembre se incluiría en la Conferencia anual sobre Formación Profesional, un diagnóstico por expertos extranjeros acerca del proyecto español.- Estas reuniones a las que invitaremos a administraciones y representantes de todos los actores del sistema educativo, no deben ser incompatibles con la realización de otras que propongan diversas instancias. Esta tarde, en el Consejo Escolar, plantearé también algunos detalles de la participación en el debate de profesores, sindicatos, asociaciones de padres y madres, estudiantes y titulares de centro. Permítanme, sin embargo, que destaque desde ahora nuestra vocación de llegar a todos: profesores, estudiantes y centros, de todos los territorios. Creemos que esa participación general se verá propiciada por la creación de un espacio web (debateeducativo.mec.es) en el que se podrá consultar el documento, contestar a las preguntas que en él se plantean y participar en seis foros de debate que se abrirán en las próximas semanas. El documento que hoy presentamos está construido al servicio de todos, para animar un debate que consideramos útil para la mejora del sistema educativo. En su preparación nos han ayudado en gran medida las ideas y sugerencias que muchos consejeros han enviado este verano.
Agradecemos su colaboración, y les ofrecemos este texto, que no es exhaustivo, cerrado, ni definitivo. No pretende contener todas las soluciones a nuestros problemas comunes, pero si aspira a propiciar un debate sobre cómo buscar mejoras y avances significativos en el logro de una educación de calidad para todos. En ese espíritu, hemos incluido en el documento un conjunto amplio de temas, aún sabiendo que no todos deben ser incluidos en una Ley que quiere ser una ley de principios generales, respetuosa con las competencias de las Comunidades. El propósito del equipo directivo del Ministerio ha sido no hurtar otros temas, no necesariamente legislativos, de este debate. Si llegamos a la convicción de que programas innovadores de refuerzo y apoyo pueden ser útiles en los centros que deseen abordarlos, este es el momento de discutirlo. Una vez que analicemos sus propiedades y seleccionemos los que parezcan más convenientes, habrá que analizar cómo abordar su financiación y su calendario de aplicación, hasta convertirlos en una realidad. Permítanme ahora dirigir su atención a algunas de las propuestas más destacadas que se contienen en el documento. Solamente a título de ejemplo, en la pantalla pueden ver resumidas algunas de las líneas básicas que se ofrecen como alternativa en varios temas. Muchas gracias por su atención, y bienvenidos una vez más a la que también es su casa.

Ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San
Segundo
27 de septiembre de 2004


En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento a los organizadores
del Foro Nueva Economía y de la Agencia Europa Press por haberme invitado
a este prestigioso lugar de encuentro y debate.

En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento a los organizadores del Foro Nueva Economía y de la Agencia Europa Press por haberme invitado a este prestigioso lugar de encuentro y debate.
Contamos hoy con la presencia de distinguidos y muy cualificados representantes de diversos sectores e instituciones del sistema educativo y del sistema de ciencia y tecnología. Agradezco su asistencia y espero que luego podamos mantener un buen coloquio.
Nuestro país vive un momento de renovado interés por la educación y la investigación. Se ha generalizado la convicción de que debemos apostar claramente por un modelo de desarrollo económico y social que se base en estos factores. Corresponde al gobierno, junto con el Parlamento, hacer realidad esa decisión colectiva, buscando un acuerdo con las Comunidades Autónomas, que tienen importantes competencias y gestionan el sistema educativo en sus respectivos territorios.- En consecuencia, en los próximos meses vamos a continuar desgranando los proyectos y programas que nos proponemos desarrollar e impulsar en todas las áreas.- En este mes de octubre analizaremos los decretos de Bolonia en el Consejo de Coordinación Universitaria, al mismo tiempo que iniciará sus trabajos la comisión que debe elaborar un modelo de financiación de la universidad pública. Por último, comenzará la primera fase de reforma de la LOU, según los planes que tuve la ocasión de presentar en el pleno de 28 de julio.
Al mismo tiempo, hemos comenzado a presentar nuestras líneas de actuación prioritaria en Ciencia y Tecnología; desde la política de recursos humanos a los &q